Cuánto disfruto acariciando con el devenir de la palabra las neuronas de las mujeres. Cuando hay mujer y no hay neurona, el chasco y la angustia consiguiente es idéntica a la que me provocaría lanzarme desde considerable altura a una suave y rosada cama de agua con tupidos pliegues en forma de cerebro y descubrir a medio camino que la tal cama está completamente vacía.
Desde hace unos meses es difícil acceder a mi blog EL PUNTO Z desde determinadas zonas geográficas
(incluida aquella en la que resido) por lo que he decidido recuperar
aquí algunas de las entradas que considero más destacables.
NECESITAS SABER CAER
(intérpretes
originales: DON FRANCISCO Y JOSE LUIS)
(letra y música:
FRANCISCO DE ASIS PASTOR, JOSE LUIS MORENO RECUERO)
La mayor grandeza de Putin, para quienes siempre hemos albergado cierta tendencia a lo frenético, es insuflarnos paciencia (la definitiva paciencia del durmiente) y evitarnos displicentes desesperanzas (esto es, superar lo peor de Céline sin caer en lo peor de Baroja).
"No era inquietud propiamente dicha, sino una extraña tristeza que tenía poco de humano, porque no comportaba ni valentía ni esperanza. Así es como los animales esperan la muerte. Así es como el pez atrapado en la red ve pasar una y otra vez la sombra del pescador."
(irene nemirowsky)
ilustración: tamara de lempicka
conclusión:
si hace décadas aún podía hallarse refugio en el Extremo Occidente en caso de conflicto bélico generalizado, a partir de la globalización (termonuclear, comercial, infomediática, geopolítica...) fomentada precisamente por esa superpotencia extremooccidental que otrora pudo servir de asilo, ninguna migración será efectiva para la coyuntura de una catástrofe a escala global, si exceptuamos las migraciones interiores de lo superficial a lo profundo, los trayectos introspectivos del hedonismo al heroísmo, los cambios de ruta que nos alejen del procaz bullicio profano hacia la decorosa atención por lo Sagrado. El quid estriba en ¿qué mínimo porcentaje de humanos podrá ser capaz de tal viaje?
único fragmento existente de DON TANTALIO Y LAS MUJERES (conato de novela que acabo de soñar -aún reciente la relectura de THE HUMAN BONDAGE de Somerset Maugham-)
-Sonreías en sueños ¿por qué? -Soñaba que estaba contigo.
(como presumo que esta conversación la estoy soñando... no abriré los ojos)
Insobornables y ambivalentes durante toda su vida, Gloria y Carmen han sido las antiestrellas que más han brillado en la planicie popera estatal, cuyo fulgor nunca podrá extinguirse mientras queden pruebas físicas o recuerdos de sus memorables trucos de magia en forma de ensoñadoras melodías. Pasen y lean.
Sólo pondría un pero: creo que la interpretación que se da a la personalidad del protagonista de EL REY DE LA CASA peca del mismo reduccionismo en que cae su feroz progenitor (la historia nada tiene que ver con lo gayer -un varón sin aptitudes para cazar el mamut y que prefiera las labores del hogar puede encajar perfectamente con una hembra que sí se sienta más motivada a tareas titánicas que a bordar punto de cruz... creo que la moraleja de la historia va más bien por ahí y enlaza con la crítica del rodillo patriarcal y de la vulgata machista que desde el primer momento siguieron Carmen y Gloria tanto en su obra como en sus vidas y con la frecuente tarea de zapa en la narrativa audiovisual armiñanesca de los tópicos roles de género referentes a las parejas heterosexuales-)
Y como ilustración musical de esta entrada incluyo a cuatro presencias (tres duales y la cuarta individual) que creo (sea por influencia o bien por evolución convergente) tienen no poco que ver con lo vainiqueño.
Y como postdata dejo constancia del homenaje recentísimo de la vermeeriana guitarrista y vocalista Clara Collantes, la cual, por su exquisito equilibrio entre el rigor y la espontaneidad y su irreductible sentimiento de independencia, es uno de los temperamentos más vainiqueños con quien he tenido (y espero seguir teniendo) el placer y el honor de trabajar.