lunes, 23 de febrero de 2009

EL ASADO DE SATAN


(continuación de la serie iniciada en EL PUNTO Z –tras mucho tiempo, Charlie M. reanuda su goteo fassbinderiano-)


«Sólo entiendes tu propia lógica.»

Una posible definición de genio: aquel que es grande.
Una posible definición de loco: aquel que se cree grande y no lo es.
Y entre ambos, uniendo y deslindando, ese límite tan fino cual filo de navaja.

Slapstick (cualquier peripecia de Keaton, LA FIERA DE MI NIÑA, GUSTAVO EL INCONGRUENTE, TU Y YO SOMOS TRES, UN PEZ LLAMADO WANDA, CUL DE SAC...) turmixado por los crueles (intro y despedida con las mismas oportunas, tempestivas y pertinentes palabras de Artaud, el funambulista sobre gillettes: "La diferencia entre los paganos y nosotros es que en el origen de todas sus creencias existe el tremendo esfuerzo de no pensar como hombres para permanecer en contacto con la totalidad de la creación, lo cual significa lo divino"), nihilistas, incorrectos, irrespetuosos, oscuros y atroces pliegues cerebrales de RW. Como no podía ser menos, cuando RW se acerca a la comedia acaba por hacer su película más (valga la flinflunflancia –por aquello del título-) infernal.

«-El hombre que la ha golpeado es un poeta.
-¿Un poeta?... Bueno, en ese caso...
-Exactamente: no duele tanto.»

La creación (entendida como status social más que como imperativo existencial), patente de corso para el capricho y la picaresca. RW, atento por un momento a lo peor de sí mismo, parece explicitar la mirada en alguno de los múltiples espejos que jalonan la historia.

Aquel mismo año 76 el flácido impostor de LA RULETA CHINA (inefable el guiño a dicho juego de salón en el hobby dipterófilo del hermano como acre metáfora de las miserias domésticas y familiares) usaba como trajes nuevos la pelleja de Nietzsche: aquí el objeto de saqueo es Stefan George, armario lleno de tesoros del que... hay que salir alguna vez.

Cuando el impostor llega a un trato nixoniano con la realidad, su locura roza el genio (la presunción de grandeza comienza a tomar visos de legitimidad) y por fin el editor considera que se ha ganado un anticipo.

«He decidido dar un vuelco a mi vida.»

¿Hay algo del Wagner que retrataba con justiciera ferocidad Visconti en LUDWIG?: yo creo que sí.

Lúcida y amena crítica de la mediocre pompa que constituyó los cuadros intelectuales medios del nazismo y que supuso, en buena medida, el principal sostén y lastre de tal fenómeno político.

«-Es una de esas sutiles humillaciones, exponerse a un ser inferior.
-No, eso no es una humillación. Es endogamia, pura endogamia.»

Gafas indescriptibles de amblíope calza la seguidora miserable (guiño a Stephen King) del Poeta. La dramática locura de MIEDO AL MIEDO aquí es locura grotesca, bufa, puramente satírica (y satiríaca).

«Dejaré que mueras de hambre en las mazmorras de mi conciencia» o la ira de los miserables que antaño fueron fans.


sábado, 14 de febrero de 2009

ABISMOS DE PASION


(digiriendo TIME, de Kim Ki Duk, nuestro cineasta favorito coreano, que me pasó Casilda a comienzos de noviembre –aunque escrita en otoño, he reservado esta entrada para colgarla el 14/F-)

Dildo, comentando el cine de Kitano y comparándolo con grandes hitos del cine occidental violento, como Eastwood y Tarantino (tal vez salvaba, en parte, aquel clásico de Michael Winner que tanto nos fascina a los dos, FRIAMENTE, SIN MOTIVOS PERSONALES...), decía que había demasiada retórica y escrúpulos morales (perdón, moralinescos) en estos directores en relación con el japonés y que, frente a la redondez y concisión ético/estética de títulos como HANA/BI, VIOLENT COP, BROTHER o ZATOICHI, los momentos más crudos de KILL BILL, RESERVOIR DOGS, PULP FICTION, SIN PERDON, INFIERNO DE COBARDES o EL JINETE PALIDO le parecían, "no sé, amariconados", más fruto del capricho exhibicionista que del imperativo categórico, como de hooligan neonazi con corsé haciendo posturitas en la intimidad de su dormitorio.

Yo, aunque entiendo su posición, no la comparto de manera tan radical (no veo tanta gratuidad en los títulos mencionados: me parece mucho más empachosa y blandorra LA NARANJA MECANICA de Kubrick -sobre todo, si la comparamos con el texto original de Burgess y ya, no digamos, con historias de Burroughs o de Ballard-). Pero ha sido ahora, al ver este nuevo trabajo de quien ya me hizo caer de culo (metafóricamente hablando) con LA ISLA y con PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO... Y PRIMAVERA, cuando he entendido mejor su frustración, sólo que en mi caso trasladado el tema de la violencia a las ralladuras románticas.

TIME, a medida que la veía, me hacía pensar en cineastas occidentales a quienes les hubiese gustado filmar esa misma historia. Se me ocurrieron tres: Truffaut (con Leaud de protagonista masculino -incluso encajando la cosa dentro de la saga de Antoine Doinel- y ¿qué actriz podría haberse acercado a la desquiciada heroína? -¿Isabelle Adjani?: pienso en su muy sostenible encarnación de Adele Hugo-), Fassbinder (el RW que alumbró algo como MIEDO AL MIEDO -y quien seguramente habría hecho la versión occidental más fiel en dureza y mal rollo al original coreano-) y... Woody Allen (sí, se habría atrevido sin duda en estos últimos años, en que ya se atreve con todo -y, por supuesto, habría hecho la peor de las versiones, la más superficial, verborreica y biodegradable, vamos, la más taquillera-; estoy pensando que Jim Jarmusch -GHOST DOG, FLORES ROTAS- podría haber mejorado notablemente la representación usaca -sí, borremos a Woody y pongamos a Jarmusch: tampoco es cuestión de enmerdar tanto a las barras y estrellas-). Truffaut, Fassbinder, Jarmusch... pese a todo, no habrían superado la fuerza de la versión coreana. La obsesión amorosa, la locura que brota del corazón, el tuétano de la tragedia, que ya se nos habían mostrado en toda su descarnada visión con títulos como la ya citada LA ISLA, o AUDICION, o DOLLS (o HANA/BI, qué coño -donde el amor tiene tanta importancia, si no más, que la violencia policial-), en TIME vuelve, como ya dije, a arrojarnos al suelo, gozosamente exhaustos, descubriendo una vez más que el cine oriental (como la narrativa oriental -¿qué pasa con esas novelas de Mishima, SED DE AMOR, NIEVE DE PRIMAVERA, MUSICA... en las que la obsesión amorosa entendida como absoluto existencial es descrita interiorizando, desde la patología que nos redime de toda retórica, de todo estilismo epatante, sin la menor conciencia de público en el sentido occidental de la palabra?-) es el mejor para tocar, en su grado más último, las cosas del amor y de la muerte.


lunes, 2 de febrero de 2009

¿PARA CUANDO UN OSCAR HONORIFICO A ED WOOD?



O a William Castle, director de cine con alma de feriante.
Supongo que una de las diferencias entre lo nuestro y los USA es que allí saben usar a los directores de serie z como materia/abono para que otros creadores de muy superior nivel siembren, a través del sublimado tamiz de sus semblanzas, un cine más logrado como Arte y como Entretenimiento. Pero, a la hora de premiar, siempre hay unos Antioscar previos a la fastuosa ceremonia donde el cine más ínfimo es valorado como se merece, sin perder los papeles ni caer en boutades hiperbólicas y llamando al pan, pan y a la mierda, pues eso, mierda.

No es lo mismo el grand guignol de Aldrich con Crawford y Davis que lo que hizo Castle con la primera en STRAIT-JACKET. La profundidad de matices y la intensidad de ¿QUE FUE DE BABY JANE? y CANCION DE CUNA PARA UN CADAVER se vuelve plana exhibición de susto y tentetieso (empezando por el careto hórrido de Joan Crawford en un personaje acartonado, a años-luz del que había hecho dos años antes con Aldrich).

Como no es lo mismo la realidad de la paupérrima obra del auténtico Ed Wood (uno de los mejores momentos de Stephen King en su ensayo DANZA MACABRA es la indignada mención al triste final de Bela Lugosi exprimido por la freaksploitation woodiana) y la visión idílica y jovial que nos ofrece Tim Burton en su logrado ejercicio de lírica pajera.

Personalmente, sólo he visto los siguientes títulos de Jesús Franco (de quien, por cierto, heredé el apartado de correos que tengo desde el 81 y al que me llegaban en los primeros meses unas cuantas fotos de jamonas en deshabillé -entre ellas, alguna que otra azafata del 1,2, 3- y de algún guaperas pecholobo ofreciendo sus carnales currículos para lo que fuese menester): VUELO AL INFIERNO, DRACULA, una carcelaria de mujeres (17 MUJERES o algo por el estilo -me daba igual el número, podían haber sido 57 por lo tostón-), una de terror que pasaba como en un pueblo manchego o extremeño (si la memoria no me falla, perseguían a María Perschy por la noche durante mucho rato) y una cosa de espías ambientada en el Magreb cuyo nombre ni recuerdo. Sólo logré ver entera DRACULA porque fue en el cine Quevedo e iba con unos familiares. Las demás, vistas por tv (por lo general, en canales locales), me invitaron a la huida zapeante prácticamente desde la segunda media hora.

El cine de Jesús Franco ya no es que sea sórdido (que lo es -como visitar un puticlub de carretera comarcal por Las Hurdes-), es que además me abuuuurre. Puedo aguantar las obsesiones polanskianas/mansonianas de un Eloy de la Iglesia (EL TECHO DE CRISTAL, JUEGOS DE AMOR PROHIBIDOS, LA SEMANA DEL ASESINO, UNA GOTA DE SANGRE PARA MORIR AMANDO...) o de un Claudio Guerín (LA CAMPANA DEL INFIERNO) o de un Romero Marchent (EL CLAN DE LOS NAZARENOS) y en todo ello saco, al menos, una tarde entretenida, con un mínimo nivel de perversidad y de truculencia que en el páramo imaginativo y mecanicista del tío Jess no hallo ni por asomo. No veo mucha diferencia entre JF y el venerable Ignacio F. Iquino (cuya producción de los últimos años -erotismo tardofranquista- se revisó a paladas en la primera etapa de Antena 3 -sí, cuando Martín Ferrand, Fedeguico y toda la pesca-). El mismo tufo a proxenetismo en envase cinematográfico. Claro que el tío Jess cayó en gracia a los de MONDO BRUTTO, Jordi Costa y demás apóstoles carpetovetónicos de la Psicotrónica y el señor Iquino pues no, lo mismo por su bigotillo recortado y sus gafas negras.

En cuanto a las tareas más serias de JF, su labor de pespunte y recuperación del DON QUIJOTE wellesiano me parece una auténtica afrenta al genio logrando lo imposible en un trabajo de Welles. Esto es, volverlo mate y plúmbeo.

Sólo una vez me ha conmovido este hombre. Como actor en EL EXTRAÑO VIAJE (qué gran presencia perdida para atmósferas muy ulteriores de esperpéntico onirismo -EL MILAGRO DE P. TINTO, AQUEL RITMILLO, MAMA ES BOBA...-).

Supongo que el Goya honorífico de este año es el más oportuno para retratar, más que al presunto homenajeado (que -¡chapeau!- al menos tuvo la lucidez de recalcar que no se consideraba merecedor del goyesco y pesado cabezón), a una corte barroca sedienta de freaks donde la Cultura hace tiempo que se despidió en provecho de la Psicotrónica. Ya sólo queda (¡a que lo hacen! ¡a que alguien lo está pensando ya!) que la RAE nombre académico a título póstumo a Alvaro Retana (aunque no debería ser tan irónico: como personaje y como elucubrador de perversiones, don Alvaro tendría más sentido en esa institución que el airgam boy de Pérez Reverte y su narrativa histórica de probeta).

Por cierto, ¿para cuándo un Goya a Mariano Ozores? Si al tío Jess ya lo ninguneó la Miró, también se ensañó con don Mariano y considero a éste mejor director (y, desde luego, bastante más imaginativo) que el ahora galardonado.

domingo, 1 de febrero de 2009

TENGO UNA PROFECIA PARA USTED










MONGOLOIDE

(letra y música: Gerald V. Casale – adaptación: F. Márquez)
(intérpretes originales de la versión en castellano: PARAISO)

mongoloide, es un mongoloide
más feliz que tú y que yo
mongoloide, es un mongoloide
ve según su condición

mongoloide, es un mongoloide
con un cromosoma de más
mongoloide, es un mongoloide
ve según su capacidad

mas él uso bombín
mas él se situó
mas él mantuvo a su familia
y asi nadie se enteró
que es un

mongoloide, es un mongoloide
nadie a saberlo llegó
mongoloide, es un mongoloide
aún no encontró su amor




Cuando una mayoría llega a sentirse cómoda apoyando/tolerando/ignorando el uso abusivo del numerus clausus, de la eugenesia y la eutanasia, del confinamiento en campos de castigo, de la desaparición de ciudadanos... la discriminación negativa, en dos palabras, ¿toda la culpa es del presente, del presente de esa mayoría y de sus gobernantes en ese preciso momento?

¿Las arbitrariedades perpetradas desde un discurso que anime las tendencias predadoras no guardarán relación causal, en tanto que efecto boomerang, con el (ab)uso demagógico en la etapa inmediatamente anterior de arbitrariedades de signo contrario, promocionadoras de los elementos sociales considerados apriorísticamente más mansos, apáticos, dóciles y pasivos (ideales para ser manipulados/apacentados/timados por antilíderes ineptos, incapaces de dirigir/lidiar ni por un instante a una mayoría con un carácter más fuerte y un sentido mucho más agudo de la crítica -y de la movilización consecuente con ese sentido crítico-)?

Arbitrariedades demagógicas que, acabando por manchar el concepto de igualdad de oportunidades y de atención a las minorías menos favorecidas, por la irresponsabilidad picaresca de tales gobernantes (llena, por cierto, de contradicciones flagrantes: así, el tráfico de armas con Israel a la par que se jalean guiños pro/palestinos –incluido este nuevo carnaval judicial a propósito de unos bombardeos sobre Gaza en el 2002, enésima ocasión para crear falsas expectativas por parte del establishment zapateril: está claro que lo que no logró la ONU con su resolución antisionista de 1975 lo logrará la implacable y superengrasada maquinaria de la justicia española-, o la imposible aplicación en la práctica de la asignatura trágala Educación para la Ciudadanía desde el momento en que cualquier enseñante puede ser objeto de atención penal si ejerce la más mínima actuación disciplinaria sobre su cada día más embrutecido alumnado –como no enseñen la asignatura por hipnosis o con propaganda subliminal...-, o la ampliación de la ley del aborto que impediría ya del todo a futuras jóvenes con Síndrome de Down el hacer sus reclamaciones al presidente en programas de tv -por la sencilla razón de que la discriminación positiva hoy presuntamente practicada, al menos desde el cacareo mediático, con estas jóvenes quedaría anulada en buena medida por criterios cocoonistas de aborto eugenésico a la carta, las susodichas futuras jóvenes no nacerían y, de no nacer, ni harían preguntas a prebostes en pleno deja vu de aquella sonrojante entrega del programa sesentero REINA POR UN DIA, ni rapearían sui generis versiones de Queen, ni posarían en coquetuelos photoshoots para publicidad de paradas de autobús-), convierten a estas minorías en futura carne de cañón para una demagogia revanchista de signo contrario (¿contrario? ¿o tal vez ya latente en la letra pequeña de todo este buenrollismo inmundo, más pendiente del ornato mediático que de las reformas fundamentales -lo dicho hace un momento sobre las contradicciones flagrantes de quienes convierten el oficio de gobernar, no ya en un eufemismo, sino en una broma macabra sobre todo en tiempos de crisis-)?


CODA UTOPICA // Ojalá la amiga Izaskun, haciendo honor a su norteño nombre, en caso de que ZP no cumpla con su soborno a lo Operación Plus Ultra, le pida explicaciones con furia guerrillera de acción mutante y demuestre que, lo mismo, quienes a priori consideran a determinadas capas de la población como idóneas para ser tratadas como tolilis pues eso, que lo mismo se equivocan.
Izaskun, si te colocas bien en estos tiempos duros gracias a este hediondo montaje, de puuuta madre, a disfrutarlo, pero, si no cumplen, si te torean, si te tratan como a la perfecta tolili, alquila FREAKS y quédate con la moralina que nos regala Browning. La vicepresidenta de gallina humana estaría perfecta. Y ZP como el hombre babosa, ideal de la muerte. Gabba, gabba, hey!!!!!!