lunes, 17 de septiembre de 2012

RELEYENDO A ORTEGA



 (continuación de la serie iniciada en EL PUNTO Z)

"Un ventarrón de farsa general y omnímoda sopla sobre el terruño europeo. Casi todas las posiciones que se toman y ostentan son internamente falsas. Los únicos esfuerzos que se hacen van dirigidos a huir del propio destino, a cegarse ante su evidencia y su llamada profunda, a evitar cada cual el careo con ese que tiene que ser. Se vive humorísticamente, y tanto más cuanto más tragicota sea la máscara adoptada. Hay humorismo dondequiera que se vive de actitudes revocables en que la persona no se hinca entera y sin reservas. El hombre-masa no afirma el pie sobre la firmeza inconmovible de su sino; antes bien, vegeta suspendido ficticiamente en el espacio. De aquí que nunca como ahora estas vidas sin peso y sin raíz — déracinées de su destino — se dejen arrastrar por la más ligera corriente. Es la época de las "corrientes" y del "dejarse arrastrar". Casi nadie presenta resistencia a los superficiales torbellinos que se forman en arte o en ideas, o en política, o en los usos sociales. Por lo mismo, más que nunca, triunfa la retórica." (fragmento del capítulo LA EPOCA DEL "SEÑORITO SATISFECHO" -LA REBELION DE LAS MASAS, José Ortega y Gasset-)




sábado, 1 de septiembre de 2012

teleVISIONES DE LA CANICULA

En los días de calor escabechante (sin derecho a ventilador, por mor de la subida de la luz) me asomé bastante a la tele, tanto por vía directa como siguiendo el rodeo de la pantalla plana para ordenador que el sr Pinzolas tuvo el detalle de facilitarme el pasado otoño. El clima consomé de mi nanomansión me impedía mis tres horas habituales de lectura en la cama (a los tres cuartos de hora ya me había quedado medio groggy y bañado en sudor -cual Céline en la hamaca ecuatorial de sus peripecias end of the night-) y recurrí a la imagen en movimiento como desesperado intento de refrescar el ánimo. Así, he ido descubriendo algunas series que me han hecho más llevadero el verano.

GASTROOLIMPIADAS

Lo que pasó en Londres (y que no he seguido en absoluto salvo colgar en FB alguna entrada derrotista revolucionaria del amigo Tena más que nada por hacer de rabiar a ese personal que considera la salvación de EXpaña indisolublemente unida a podios y medalleros y copas y recopas) se tradujo para mí en sagas de tragones usacos capaces de darle a las costillas de brontosauro (MAN VS FOOD -gracias, Maese T, por recomendármelo-), a todos los topicazos sopranescos chorreando queso provolone y salsa boloñesa en compañía de innumerable parentela tarantela de rechonchas hechuras (COCINA CON BUDDY) o, ya yendo directamente al tuétano ontogénico, dietas prehomínidas a base de globos oculares y partes pudendas de toda clase de criaturas, gusanería varia, género semipodrido y chacinería hecha mayormente con esfínteres a medio evacuar (GASTRONOMIA INSOLITA -el espacio idóneo para catartizar esas fobias mías con el hígado de ternera y los mejillones-). Viendo estos programas, aparte de evocar mi pasión mórbida por LA GRANDE BOUFFE (la película que me llevaría sin dudar a una isla desierta), se incentivaba mi apetito e imaginación culinaria paranoico/crítica para ayudarme en la dieta de recebo económico que me he impuesto desde mayo (que me estaba quedando más chupado de lo usual).




LEY Y ORDEN

Una galaxia de series (el mismo concepto tentacular de CSI) que llevaban poniendo la tira de tiempo y que ha empezado a engancharme a la hora de la cena desde Nitro por los poderosos guiones, por el reencuentro con Juan José Campanella dirigiendo algunos episodios y, muy especialmente, por la perturbadora presencia de Vincent D'Onofrio (notable su encarnación de Robert Howard en cierto biopic) con esa expresión corporal sui generis (a medio camino entre el esquizoanálisis y el teatro kabuki) que tan eficaz resulta en los interrogatorios. A destacar por su anticlimática presencia la supervillana Nicole Wallace, realmente desagradable (ese rostro de ojos muertos y voraz piñata, abotargado por la cirugía ¿estética?, que asocio con la madre de Jason Voorhees...).




ALMACEN 13

Esta serie, que en su momento pusieron por Neox, yo la he descubierto on line y me parece muy refrescante (esa mezcla de thriller jovial -ecos de LUZ DE LUNA o de BONES-, fantaciencia -la reivindicación del futurismo vintage a lo DUNE o a lo EUROPA me parece un acierto-, fetichismo avant la lettre -a Duchamp, Ramón y Dalí les habría hecho mucha gracia-, esotéricos cónclaves de directivos -muy EXPEDIENTE X- y variaciones delirantes sobre figuras ilustres del pasado -la revisión transgender de H.G. Wells, encarnado encima por la acosadora turulata de DXTR, es el ejemplo de cabecera-, a lo que añadiría la deliciosa presencia de Joanne Kelly -la agente Myka-, con algo en su rostro entre hosco y dulce que asocio con cierta actriz autóctona no demasiado bien aprovechada, Maru Valdivieso)





LUTHER


Aunque mi serie de culto (hasta que me deparen nuevas seasons de DXTR y FRINGE) es esta espléndida creación británica double noire (o sea, serie negra protagonizada por rastreator de color), también descubierta on line. La problemática existencia del ¿héroe? con un punto hulkiano en la que brilla esa fascinante relación con Alice, su sociopático ángel custodio (antimateria por su carisma misterioso, complejo y amoralmente gatuno de la antes mentada Nicole Wallace de LEY Y ORDEN -uno de buena gana se hundiría hasta ahogarse de pura empatía en esos lagos azules con que Alice nos empapa de sugerencias pero, al mirar los ojos como pozos sin fondo de Nicole, uno sabe que a través de ellos sólo puede encontrarse la angustia catatónica del enterrado en vida, el Vacío Eterno-).