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lunes, 19 de enero de 2015

SE VA ACABANDO LA TONTERIDA

aviso a pamplineras





"No era inquietud propiamente dicha, sino una extraña tristeza que tenía poco de humano, porque no comportaba ni valentía ni esperanza. Así es como los animales esperan la muerte. Así es como el pez atrapado en la red ve pasar una y otra vez la sombra del pescador." 
(irene nemirowsky)



ilustración: tamara de lempicka


conclusión: 
si hace décadas aún podía hallarse refugio en el Extremo Occidente en caso de conflicto bélico generalizado, a partir de la globalización (termonuclear, comercial, infomediática, geopolítica...) fomentada precisamente por esa superpotencia extremooccidental que otrora pudo servir de asilo, ninguna migración será efectiva para la coyuntura de una catástrofe a escala global, si exceptuamos las migraciones interiores de lo superficial a lo profundo, los trayectos introspectivos del hedonismo al heroísmo, los cambios de ruta que nos alejen del procaz bullicio profano hacia la decorosa atención por lo Sagrado. El quid estriba en ¿qué mínimo porcentaje de humanos podrá ser capaz de tal viaje?

miércoles, 1 de enero de 2014

MANIQUEISMO CABAL Y NO MUY CATOLICO

Cada día me siento más religioso y menos católico...


Los pueblos movilizados a base de culebrones y cuentecitos con final cortoplacistamente feliz se retratan como débiles y degenerados. Sólo los pueblos que se vienen arriba con la honesta promesa de SANGRE, SUDOR Y LAGRIMAS y que asumen serenamente la terrible carga de la predestinación merecen la pena.






"Hay que preferir el infierno real al paraíso imaginario." (SW)

miércoles, 4 de abril de 2012

SEMANA ¿SANTA?

"Si se desea solamente el bien, se está en oposición a la ley que une al bien real con el mal del mismo modo que al objeto iluminado con la sombra; y, estando en oposición a la ley universal del mundo, es inevitable que se caiga en la desgracia.

Al estar todo bien ligado al mal, si se desea el bien y si uno no desea repartir a su alrededor el mal correspondiente, se está obligado, ya que no es posible evitar dicho mal, a concentrarlo sobre sí.

Así el deseo del bien enteramente puro y más grande posible implica la aceptación para sí del último grado de aflicción. De la Cruz.

Dios solo es bien puro. La creación, al ser Dios y otra cosa que Dios, es esencialmente bien y mal.

Dios no puede descender sobre la tierra, encarnarse, y permanecer bien puro sino padeciendo extremo sufrimiento."
(SIMONE WEIL)

sábado, 1 de octubre de 2011

ZENTREMONOS

(continuación de esta entrada)



AYN RAND AFIRMA LA VIDA COMO UN TODO PLETORICO DE ENERGIA FRENTE A LA ENTROPIA (EL CAMINO QUE NOS LLEVA A LA NADA = ENTROPIA COMO PARASITACION DE LA ENERGIA). DE AHÍ SU RECHAZO A LA REIFICACION DEL CERO. EXPLOSION DE UN SER IMPERFECTO SEDIENTO DE SOBREHUMANIDAD.

SIMONE WEIL DEFIENDE LA DESCREACION COMO RECHAZO A UNA VIDA ENTENDIDA COMO METASTASIS CANCEROSA. ES LA CELULA MALIGNA QUE SE NIEGA A EXISTIR COMO TAL CELULA MALIGNA. MISTERIO CATARO.

AMBAS POSTURAS ME SON CERCANAS. AMBAS CABEN EN MI. AUNQUE YO NO QUEPA DEL TODO EN CADA UNA CONTEMPLADA COMO ABSOLUTO.

LA SINTESIS NOS OBLIGA A ORIENTARNOS.





lunes, 12 de septiembre de 2011

YO CONTRA EL GRAN ANIMAL

(intento de síntesis hegeliana de Ayn Rand y Simone Weil)

«Yo elegiré amigos entre los hombres pero nunca esclavos ni amos.» (AYN RAND)

«Sólo podemos dirigirnos hacia un ideal. El ideal es tan irrealizable como el sueño, pero, a diferencia del sueño, se relaciona con la realidad.» (SIMONE WEIL)


LA NATURALEZA NOS IMPELE A RECONQUISTAR LA PALABRA "YO" CUANDO ESTA ES SECUESTRADA POR EL GRAN ANIMAL, ESTO ES, POR LA FICCION SOCIAL. PORQUE LA REALIDAD ES NATURALEZA Y LA SOCIEDAD, FICCION. Y SOLAMENTE DESDE NUESTRA HABITACION PROPIA, DESDE EL LUMINAR DE NUESTRA RESPONSABILIDAD, PODREMOS DECIDIRNOS POR LA AFIRMACION O LA DESCREACION, O TAL VEZ POR AMBAS VIAS SI PERSEVERAMOS LO SUFICIENTE (LA CONJUNCION SIEMPRE TRASCIENDE AL DILEMA, POR ESO ES PATRIMONIO DE TAN POCOS)


lunes, 15 de agosto de 2011

LA LIBERTAD PERFECTA

«Hay que esforzarse por concebir claramente la libertad perfecta, no con la esperanza de alcanzarla, sino con la esperanza de alcanzar una libertad menos imperfecta que nuestra condición actual, pues lo mejor no es concebible sino por lo perfecto. Sólo podemos dirigirnos hacia un ideal. El ideal es tan irrealizable como el sueño, pero, a diferencia del sueño, se relaciona con la realidad. Permite, como límite, ordenar situaciones reales o realizables desde el menor al más alto valor. La libertad perfecta no puede concebirse como si consistiera simplemente en la desaparición de esta necesidad cuya presión sufrimos perpetuamente. En tanto viva el hombre, es decir en tanto constituya un infinito fragmento de este universo implacable, la presión de la necesidad no se relajará jamás un solo instante. Un estado de cosas en el que el hombre tenga todo el gozo y también la menor cantidad de fatigas que quisiera no puede tener cabida, salvo como ficción, en el mundo en que vivimos. La naturaleza es, en verdad, más clemente o más severa para las necesidades humanas según los climas y quizá según las épocas, pero esperar la invención milagrosa que la tornaría clemente en todas partes y de una vez para siempre es casi tan poco razonable como las esperanzas puestas en otros tiempos en el año mil. Además, si se examina de cerca esta ficción no parece que ni siquiera valga la pena. Basta tener en cuenta la debilidad humana para comprender que una vida en la que la noción misma de trabajo hubiera casi desaparecido estaría librada a las pasiones y quizá a la locura. No hay dominio de sí sin disciplina y no hay otra fuente de disciplina para el hombre que el esfuerzo demandado por los obstáculos exteriores. Un pueblo de ociosos podría muy bien divertirse creándose obstáculos, ejercitarse en las ciencias, en las artes, en los juegos, pero los esfuerzos que proceden de la sola fantasía no constituyen para el hombre un medio de dominar sus propias fantasías. Son los obstáculos con que choca y que tiene que superar los que le proporcionan la ocasión de venderse a sí mismo. Aun las actividades en apariencia más libres -ciencia, arte, deportes-, sólo tienen valor en tanto imitan la exactitud, el rigor, la escrupulosidad propias del trabajo, y aun las exageran. Sin el modelo que les proporcionan sin saberlo el labrador, el herrero, el marino, que trabajan como es debido -para emplear una expresión de una ambigüedad admirable-, caerían en la pura arbitrariedad. La única libertad que se puede atribuir a la edad de oro es la que gozarían los niños si los padres no les impusieran reglas; en realidad no es más que una sumisión incondicionada al capricho. El cuerpo humano no puede en ningún caso dejar de depender del poderoso universo en el que está preso; aun cuando el hombre cesara de estar sometido a las cosas y a los otros hombres por las necesidades y los peligros, estaría aún más completamente librado a ellos por las emociones que conmoverían continuamente sus entrañas y de las que ninguna actividad regular lo defendería ya. Si se debiera entender por libertad la simple ausencia de toda necesidad, esta palabra carecería de toda significación concreta, pero no representaría para nosotros aquello cuya privación quita valor a la vida.» (SIMONE WEIL -fragmento de su REFLEXIONES SOBRE LAS CAUSAS DE LA LIBERTAD Y LA OPRESION SOCIAL-)


lunes, 1 de agosto de 2011

ANATHEMA SIT

«La jurisdicción de la Iglesia en materia de fe es positiva en la medida en que impone a la inteligencia una cierta disciplina de la atención. También en la medida en que le impide entrar en el dominio de los misterios, que le es extraño, y divagar en él.

Es completamente negativa cuando impide a la inteligencia, en la investigación de las verdades que le son propias, usar con libertad total la luz difundida en el alma por la contemplación amorosa. La libertad total en su dominio es esencial para la inteligencia. La inteligencia debe ejercerse con libertad total, o guardar silencio. En su dominio, la Iglesia no tiene ningún derecho de jurisdicción y, en consecuencia y de forma especial, todas las “definiciones” en las que se habla de pruebas son ilegítimas.

En la medida en que “Dios existe” es una proposición intelectual –pero solamente en esta medida- se la puede negar sin cometer ningún pecado contra la caridad ni contra la fe. (E incluso esta negación, hecha a título provisional, es una etapa necesaria en la investigación filosófica.)

 De hecho, hay desde el comienzo, o casi desde el comienzo, un malestar de la inteligencia en el cristianismo. Este malestar es debido a la forma en que la Iglesia ha concebido su poder de jurisdicción y especialmente al uso de la fórmula anathema sit.

Allí donde la inteligencia se siente a disgusto, hay opresión del individuo por el hecho social, que tiende a devenir totalitario. En el siglo XIII sobre todo, la Iglesia estableció un comienzo de totalitarismo. A partir de ahí, no carece de responsabilidad en los acontecimientos actuales. Los partidos totalitarios se han formado por efecto de un mecanismo análogo al uso de la fórmula anathema sit.

Esta fórmula y el uso que de ella se ha hecho impiden a la Iglesia ser católica de otro modo que el meramente nominal.» (SIMONE WEIL)



lunes, 11 de julio de 2011

EL MAL

«El mal que vemos por todas partes en el mundo bajo forma de desdicha y de crimen es un signo de la distancia a que nos encontramos de Dios. Pero esa distancia es amor y, en consecuencia, debe ser amada. Ello no quiere decir que haya que amar el mal, sino que hay que amar a Dios a través del mal. Cuando un niño rompe jugando un objeto valioso, la madre no ama el hecho de la destrucción, pero si más tarde su hijo se va lejos o muere, pensará en ese accidente con una ternura infinita pues sólo ve en él una de las manifestaciones de la existencia de su hijo. Es de esta manera, a través indistintamente de todas las cosas buenas y malas, como debemos amar a Dios. En tanto amamos solamente a través del bien, no es Dios lo que amamos, sino algo terreno que designamos por ese nombre. No hay que tratar de reducir el mal al bien buscando compensaciones o justificaciones al mal. Hay que amar a Dios a través del mal que se produce, únicamente porque todo lo que se produce es real y detrás de toda realidad está Dios. Algunas realidades son más o menos transparentes, otras son completamente opacas; pero detrás de todas ellas, indistintamente, está Dios. Lo único que debemos hacer es tener la mirada orientada hacia el punto en que se encuentra, podamos o no percibirlo. Si no hubiera ninguna realidad transparente, no tendríamos ninguna idea de Dios, pero si todas las realidades fuesen transparentes, no amaríamos más que la sensación de la luz y no a Dios. Cuando no lo vemos, cuando la realidad de Dios no se ha hecho sensible en ninguna parte de nuestra alma, entonces, para poder amarle, hay realmente que salir fuera de sí. Esto es amar a Dios.» (SIMONE WEIL)



miércoles, 1 de junio de 2011

LA OBRA DE ARTE

“El arte es un intento de trasladar a una cantidad finita de materia modelada por el hombre una imagen de la belleza infinita de la totalidad del universo. Si la tentativa tiene éxito, esa porción de materia no debe ocultar el universo sino, por el contrario, revelar la realidad.

Las obras de arte que no son reflejos justos y puros de la belleza del mundo, aberturas practicadas directamente en ella, no son propiamente hablando bellas; no son de primer orden; sus autores podrán tener un gran talento, pero carecen de genio. Es el caso de muchas obras de arte que se cuentan entre las más célebres y reputadas. Todo artista verdadero ha tenido un contacto real, directo, inmediato, con la belleza del mundo, contacto que es semejante a un sacramento. Dios ha inspirado toda obra de arte de primer orden, aunque su tema sea mil veces profano; pero no ha sido el inspirador de ninguna de las otras. En lo que atañe a estas últimas, el esplendor de belleza que recubre algunas de ellas podría ser de carácter diabólico.”
(SIMONE WEIL)



Omaggio a Simone Weil: Venezia salva. A cura di Vittoria Surian from Server Donne on Vimeo.

lunes, 16 de mayo de 2011

¿AMIELESCA, WIENERDOGGIE, LAS DOS COSAS A LA VEZ?

"El amor es el olvido del yo” (AMIEL)

"Algún día me sacarás de aquí..." (oración de DAWN WIENER a su amado STEVE RODGERS)

"Dawn pasó por muchas fases en su corta vida."
(fragmento del panegírico en el funeral de DAWN WIENER)

“Sentir al ser amado en toda su superficie visible como un nadador siente el mar. Vivir en el interior del universo que es él” (SIMONE WEIL)

Hay una insatisfacción ¿amielesca, wienerdoggie, las dos cosas a la vez? en Simone Weil que ella trata de resolver con su búsqueda de Dios.

Hay una insatisfacción ¿amielesca, wienerdoggie, las dos cosas a la vez? en mí que desearía resolver con el hallazgo (entre otras) de Simone Weil.


domingo, 1 de mayo de 2011

ONCE UPON A TIME... THE JUSTICE

«Habría que inundar al público de cosas medievales auténticamente bellas.

Volver a unir la Edad Media con la idea conservadora y con lo que hay de auténtico en la idea revolucionaria, es decir, lo que no es imaginación de progreso ni voluntad de poder, lo que es simplemente deseo de justicia.» (SIMONE WEIL)


lunes, 18 de abril de 2011

DERECHOS Y DEBERES

«La noción de obligación prima sobre la de derecho, que está subordinada a ella y es relativa a ella. Un derecho no es eficaz por sí mismo, sino sólo por la obligación que le corresponde. El cumplimiento efectivo de un derecho no depende de quien lo posee, sino de los demás hombres, que se sienten obligados a algo hacia él. La obligación es eficaz desde el momento en que queda establecida. Pero una obligación no reconocida por nadie no pierde un ápice de la plenitud de su ser. Un derecho no reconocido por nadie no es gran cosa.

Carece de sentido decir que los hombres tienen, por un lado, derechos, y por otro, deberes. Esas palabras sólo expresan puntos de vista diferentes. Su relación es la del objeto y el sujeto. En sí mismo, un hombre sólo tiene deberes, entre los que se cuentan algunos para consigo mismo; los demás, desde su punto de vista, sólo tienen derechos. A su vez, hay derechos cuando a ese hombre se le considera desde el punto de vista de los demás, obligados para con él. Un hombre solo en el universo no tendría derechos pero sí tendría obligaciones.

La noción de derecho, al ser de orden objetivo, no se puede separar de las nociones de existencia y de realidad. Aparece cuando la obligación desciende al ámbito de los hechos; entraña siempre, por tanto, en cierta medida, que se tomen en consideración supuestos de hecho y situaciones particulares. Los derechos siempre están sujetos a condiciones determinadas. La obligación sólo puede ser incondicionada. Se sitúa en un ámbito que está más allá de toda condición porque está más allá de este mundo.» (SIMONE WEIL)



viernes, 1 de abril de 2011

MISTERIO

«Misterio: la necesidad está hecha de condiciones, y por lo tanto de posibilidades; sin embargo, constituye el fondo de lo real.

La vida humana es una completa urdimbre de misterios tan insondables como los de la religión.

No hay cosa más esencial que realizar el análisis de la percepción y la revisión de los misterios que la misma encierra.»


«La identidad de los contrarios inconscientemente padecida es el mal. La identidad entendida es el bien.

La superposición vertical de planos coexistentes, coincidentes y trascendentes, unos respecto de otros, crea la belleza. Unidos de esa forma, los contrarios constituyen su completa concordancia y su completa... [frase inacabada]»

(SIMONE WEIL)

lunes, 14 de marzo de 2011

EL CASTIGO

«Preservar la justicia, proteger a los hombres de todo mal, es ante todo impedir que se les haga daño. Para aquellos a quienes se ha hecho daño, es borrar las consecuencias materiales, poner a las víctimas en una situación en que la herida, si no se ha hecho muy profunda, sea curada naturalmente gracias al bienestar. Pero para aquellos a quienes la herida ha desgarrado toda el alma, es además y ante todo calmar la sed dándoles de beber el bien perfectamente puro.

Puede existir la obligación de infligir el mal para suscitar esa sed y así colmarla. En eso consiste el castigo. Los que se han vuelto ajenos al bien, hasta el punto de que intentan extender el mal a su alrededor, solo pueden ser reintegrados al bien infligiéndoles un mal. Hay que infligírselo hasta que en el fondo de ellos mismos se despierte la voz perfectamente inocente que dice con asombro “¿Por qué se me hace daño?” Esta parte inocente del alma del criminal tiene que recibir alimento y tiene que crecer, hasta que ella misma se constituya en tribunal en el interior del alma, para juzgar los crímenes pasados, para condenarlos y, después, con el socorro de la gracia, para perdonarlos. Entonces, la operación del castigo ha culminado; el culpable está reintegrado en el bien y debe ser pública y solemnemente reintegrado en la sociedad.

El castigo no es más que eso. Incluso la pena capital, aun cuando en sentido literal excluye la reintegración en la sociedad, no debe ser otra cosa. El castigo es únicamente el procedimiento para proporcionar bien puro a hombres que no lo desean; el arte de castigar es el arte de despertar en los criminales el deseo del bien puro mediante el dolor o incluso mediante la muerte.» (SIMONE WEIL)