«El mal que vemos por todas partes en el mundo bajo forma de desdicha y de crimen es un signo de la distancia a que nos encontramos de Dios. Pero esa distancia es amor y, en consecuencia, debe ser amada. Ello no quiere decir que haya que amar el mal, sino que hay que amar a Dios a través del mal. Cuando un niño rompe jugando un objeto valioso, la madre no ama el hecho de la destrucción, pero si más tarde su hijo se va lejos o muere, pensará en ese accidente con una ternura infinita pues sólo ve en él una de las manifestaciones de la existencia de su hijo. Es de esta manera, a través indistintamente de todas las cosas buenas y malas, como debemos amar a Dios. En tanto amamos solamente a través del bien, no es Dios lo que amamos, sino algo terreno que designamos por ese nombre. No hay que tratar de reducir el mal al bien buscando compensaciones o justificaciones al mal. Hay que amar a Dios a través del mal que se produce, únicamente porque todo lo que se produce es real y detrás de toda realidad está Dios. Algunas realidades son más o menos transparentes, otras son completamente opacas; pero detrás de todas ellas, indistintamente, está Dios. Lo único que debemos hacer es tener la mirada orientada hacia el punto en que se encuentra, podamos o no percibirlo. Si no hubiera ninguna realidad transparente, no tendríamos ninguna idea de Dios, pero si todas las realidades fuesen transparentes, no amaríamos más que la sensación de la luz y no a Dios. Cuando no lo vemos, cuando la realidad de Dios no se ha hecho sensible en ninguna parte de nuestra alma, entonces, para poder amarle, hay realmente que salir fuera de sí. Esto es amar a Dios.» (SIMONE WEIL)
lunes, 11 de julio de 2011
viernes, 1 de julio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
PALABRA DE ESTHER
«Si trato de no pensarte
tal vez desnude esta ansiedad
que me mastica.
Si te evito,
si te evito en el pensar
quizás sobreviva este instante.»
(ESTHER PEÑAS)
Esther escribe para sí y sus palabras, lo quiera o no, son nuestras. Nuestras desde ese rigor cálido y solemne que siempre me hace pensar en un Cirlot gatunamente rubio y sumergido femeninamente en la vida (un Cirlot en apariencia muy poco Cirlot –o mejor, ahondando, un Cirlot en reserva, un Cirlot que no llegó a dejar el banquillo de las realidades paralelas donde todo es carne de deja vu, diversamente parejo-). Esther continúa, que no es poco. Y por eso es mi heroína (expriman esta última palabra en todos los sentidos que se les ocurra, porque en todos acertarán).
«A veces pienso en qué es lo que sana,
si el silencio o la palabra.
El silencio tiene nombre.
He aquí la respuesta.»
(ESTHER PEÑAS)
El jueves que viene, presentación de su poemario PENUMBRA
miércoles, 1 de junio de 2011
LA OBRA DE ARTE
“El arte es un intento de trasladar a una cantidad finita de materia modelada por el hombre una imagen de la belleza infinita de la totalidad del universo. Si la tentativa tiene éxito, esa porción de materia no debe ocultar el universo sino, por el contrario, revelar la realidad.
Las obras de arte que no son reflejos justos y puros de la belleza del mundo, aberturas practicadas directamente en ella, no son propiamente hablando bellas; no son de primer orden; sus autores podrán tener un gran talento, pero carecen de genio. Es el caso de muchas obras de arte que se cuentan entre las más célebres y reputadas. Todo artista verdadero ha tenido un contacto real, directo, inmediato, con la belleza del mundo, contacto que es semejante a un sacramento. Dios ha inspirado toda obra de arte de primer orden, aunque su tema sea mil veces profano; pero no ha sido el inspirador de ninguna de las otras. En lo que atañe a estas últimas, el esplendor de belleza que recubre algunas de ellas podría ser de carácter diabólico.”
Omaggio a Simone Weil: Venezia salva. A cura di Vittoria Surian from Server Donne on Vimeo.
Las obras de arte que no son reflejos justos y puros de la belleza del mundo, aberturas practicadas directamente en ella, no son propiamente hablando bellas; no son de primer orden; sus autores podrán tener un gran talento, pero carecen de genio. Es el caso de muchas obras de arte que se cuentan entre las más célebres y reputadas. Todo artista verdadero ha tenido un contacto real, directo, inmediato, con la belleza del mundo, contacto que es semejante a un sacramento. Dios ha inspirado toda obra de arte de primer orden, aunque su tema sea mil veces profano; pero no ha sido el inspirador de ninguna de las otras. En lo que atañe a estas últimas, el esplendor de belleza que recubre algunas de ellas podría ser de carácter diabólico.”
(SIMONE WEIL)
Omaggio a Simone Weil: Venezia salva. A cura di Vittoria Surian from Server Donne on Vimeo.
lunes, 16 de mayo de 2011
¿AMIELESCA, WIENERDOGGIE, LAS DOS COSAS A LA VEZ?
"El amor es el olvido del yo” (AMIEL)
"Algún día me sacarás de aquí..." (oración de DAWN WIENER a su amado STEVE RODGERS)
"Dawn pasó por muchas fases en su corta vida."
(fragmento del panegírico en el funeral de DAWN WIENER)
“Sentir al ser amado en toda su superficie visible como un nadador siente el mar. Vivir en el interior del universo que es él” (SIMONE WEIL)
Hay una insatisfacción ¿amielesca, wienerdoggie, las dos cosas a la vez? en Simone Weil que ella trata de resolver con su búsqueda de Dios.
Hay una insatisfacción ¿amielesca, wienerdoggie, las dos cosas a la vez? en mí que desearía resolver con el hallazgo (entre otras) de Simone Weil.
domingo, 1 de mayo de 2011
ONCE UPON A TIME... THE JUSTICE
«Habría que inundar al público de cosas medievales auténticamente bellas.
Volver a unir la Edad Media con la idea conservadora y con lo que hay de auténtico en la idea revolucionaria, es decir, lo que no es imaginación de progreso ni voluntad de poder, lo que es simplemente deseo de justicia.» (SIMONE WEIL)
Volver a unir la Edad Media con la idea conservadora y con lo que hay de auténtico en la idea revolucionaria, es decir, lo que no es imaginación de progreso ni voluntad de poder, lo que es simplemente deseo de justicia.» (SIMONE WEIL)
lunes, 18 de abril de 2011
DERECHOS Y DEBERES
«La noción de obligación prima sobre la de derecho, que está subordinada a ella y es relativa a ella. Un derecho no es eficaz por sí mismo, sino sólo por la obligación que le corresponde. El cumplimiento efectivo de un derecho no depende de quien lo posee, sino de los demás hombres, que se sienten obligados a algo hacia él. La obligación es eficaz desde el momento en que queda establecida. Pero una obligación no reconocida por nadie no pierde un ápice de la plenitud de su ser. Un derecho no reconocido por nadie no es gran cosa.
Carece de sentido decir que los hombres tienen, por un lado, derechos, y por otro, deberes. Esas palabras sólo expresan puntos de vista diferentes. Su relación es la del objeto y el sujeto. En sí mismo, un hombre sólo tiene deberes, entre los que se cuentan algunos para consigo mismo; los demás, desde su punto de vista, sólo tienen derechos. A su vez, hay derechos cuando a ese hombre se le considera desde el punto de vista de los demás, obligados para con él. Un hombre solo en el universo no tendría derechos pero sí tendría obligaciones.
La noción de derecho, al ser de orden objetivo, no se puede separar de las nociones de existencia y de realidad. Aparece cuando la obligación desciende al ámbito de los hechos; entraña siempre, por tanto, en cierta medida, que se tomen en consideración supuestos de hecho y situaciones particulares. Los derechos siempre están sujetos a condiciones determinadas. La obligación sólo puede ser incondicionada. Se sitúa en un ámbito que está más allá de toda condición porque está más allá de este mundo.» (SIMONE WEIL)
Carece de sentido decir que los hombres tienen, por un lado, derechos, y por otro, deberes. Esas palabras sólo expresan puntos de vista diferentes. Su relación es la del objeto y el sujeto. En sí mismo, un hombre sólo tiene deberes, entre los que se cuentan algunos para consigo mismo; los demás, desde su punto de vista, sólo tienen derechos. A su vez, hay derechos cuando a ese hombre se le considera desde el punto de vista de los demás, obligados para con él. Un hombre solo en el universo no tendría derechos pero sí tendría obligaciones.
La noción de derecho, al ser de orden objetivo, no se puede separar de las nociones de existencia y de realidad. Aparece cuando la obligación desciende al ámbito de los hechos; entraña siempre, por tanto, en cierta medida, que se tomen en consideración supuestos de hecho y situaciones particulares. Los derechos siempre están sujetos a condiciones determinadas. La obligación sólo puede ser incondicionada. Se sitúa en un ámbito que está más allá de toda condición porque está más allá de este mundo.» (SIMONE WEIL)
jueves, 7 de abril de 2011
NICO ICON
(gracias, Luigi)
"¿Un buen modo de definir a Nico?, tal vez éste: un Ernst Jünger transexuado y condenado a vivir en una versión de «Desayuno en Tiffany's» escrita por Céline." (autocita procedente del texto NICO: LA BELLEZA SOLITARIA, publicado en EL CORAZON DEL BOSQUE, DISCOBARSA y la antología EL ETERNO FEMENINO)
ARILEIN (amo a Delon a pesar de sí mismo)
Herencia que depara el futuro: lo más decente (carismático –subyugante: deseable-) de Alain Delon lo heredó de su hijo cuando éste aún no era siquiera un presagio. El resto (paraca que vuelve de la Cochinchina, chulo impenitente, canalla preocupado por algo tan irrelevante como su virilidad, cobarde albardado de engolados desprecios...) no me interesa. En absoluto.
EMPUJON DE MAXIPIMER (haiku gregueriano)
Arre,
bato
y tras batir
te remato
para ayudarte a vivir.
http://www.megaupload.com/?d=U5IZM8JP
viernes, 1 de abril de 2011
MISTERIO
«Misterio: la necesidad está hecha de condiciones, y por lo tanto de posibilidades; sin embargo, constituye el fondo de lo real.
La vida humana es una completa urdimbre de misterios tan insondables como los de la religión.
No hay cosa más esencial que realizar el análisis de la percepción y la revisión de los misterios que la misma encierra.»
La superposición vertical de planos coexistentes, coincidentes y trascendentes, unos respecto de otros, crea la belleza. Unidos de esa forma, los contrarios constituyen su completa concordancia y su completa... [frase inacabada]»
La vida humana es una completa urdimbre de misterios tan insondables como los de la religión.
No hay cosa más esencial que realizar el análisis de la percepción y la revisión de los misterios que la misma encierra.»
«La identidad de los contrarios inconscientemente padecida es el mal. La identidad entendida es el bien.
La superposición vertical de planos coexistentes, coincidentes y trascendentes, unos respecto de otros, crea la belleza. Unidos de esa forma, los contrarios constituyen su completa concordancia y su completa... [frase inacabada]»
(SIMONE WEIL)
lunes, 14 de marzo de 2011
EL CASTIGO
«Preservar la justicia, proteger a los hombres de todo mal, es ante todo impedir que se les haga daño. Para aquellos a quienes se ha hecho daño, es borrar las consecuencias materiales, poner a las víctimas en una situación en que la herida, si no se ha hecho muy profunda, sea curada naturalmente gracias al bienestar. Pero para aquellos a quienes la herida ha desgarrado toda el alma, es además y ante todo calmar la sed dándoles de beber el bien perfectamente puro.
Puede existir la obligación de infligir el mal para suscitar esa sed y así colmarla. En eso consiste el castigo. Los que se han vuelto ajenos al bien, hasta el punto de que intentan extender el mal a su alrededor, solo pueden ser reintegrados al bien infligiéndoles un mal. Hay que infligírselo hasta que en el fondo de ellos mismos se despierte la voz perfectamente inocente que dice con asombro “¿Por qué se me hace daño?” Esta parte inocente del alma del criminal tiene que recibir alimento y tiene que crecer, hasta que ella misma se constituya en tribunal en el interior del alma, para juzgar los crímenes pasados, para condenarlos y, después, con el socorro de la gracia, para perdonarlos. Entonces, la operación del castigo ha culminado; el culpable está reintegrado en el bien y debe ser pública y solemnemente reintegrado en la sociedad.
El castigo no es más que eso. Incluso la pena capital, aun cuando en sentido literal excluye la reintegración en la sociedad, no debe ser otra cosa. El castigo es únicamente el procedimiento para proporcionar bien puro a hombres que no lo desean; el arte de castigar es el arte de despertar en los criminales el deseo del bien puro mediante el dolor o incluso mediante la muerte.» (SIMONE WEIL)
Puede existir la obligación de infligir el mal para suscitar esa sed y así colmarla. En eso consiste el castigo. Los que se han vuelto ajenos al bien, hasta el punto de que intentan extender el mal a su alrededor, solo pueden ser reintegrados al bien infligiéndoles un mal. Hay que infligírselo hasta que en el fondo de ellos mismos se despierte la voz perfectamente inocente que dice con asombro “¿Por qué se me hace daño?” Esta parte inocente del alma del criminal tiene que recibir alimento y tiene que crecer, hasta que ella misma se constituya en tribunal en el interior del alma, para juzgar los crímenes pasados, para condenarlos y, después, con el socorro de la gracia, para perdonarlos. Entonces, la operación del castigo ha culminado; el culpable está reintegrado en el bien y debe ser pública y solemnemente reintegrado en la sociedad.
El castigo no es más que eso. Incluso la pena capital, aun cuando en sentido literal excluye la reintegración en la sociedad, no debe ser otra cosa. El castigo es únicamente el procedimiento para proporcionar bien puro a hombres que no lo desean; el arte de castigar es el arte de despertar en los criminales el deseo del bien puro mediante el dolor o incluso mediante la muerte.» (SIMONE WEIL)
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