viernes, 15 de abril de 2022

FELICIDAD VS EXCELENCIA

 


La Felicidad como aspiración última implica pretender lo máximo con el mínimo esfuerzo, esto es, dar la espalda a la REALIDAD desde el disfuncional trampolín de los derechos/caprichos.


Buscar como horizonte último (esto es, primero en sustancia) y nunca final (porque, si no, no sería horizonte) la EXCELENCIA supone, por el contrario, la voluntad de superarse atendiendo a la REALIDAD, atención únicamente posible desde el ejercicio constante de la responsabilidad y el deber.




viernes, 1 de abril de 2022

CAPERUCITA ANTE EL JUEZ


"¿Cazador o presa?: cuestión de propaganda." 

(autocita de úlrima hora)


Sólo come lobos

(y la abuelita

en la cestita

hecha pedazos).




martes, 1 de febrero de 2022

EN EL SUPER (pues eso...)


"Hoy todo el mundo se preocupa por los demás según las normas que se acordaron..."

(cantaba yo hace casi cuarenta años)


¿Y por qué no? Se me ocurrió darme un homenaje. Por una vez, fui seleccionando los artículos sin mirar el precio ni ceñirme a marcas blancas. Incluso me asomé a la sección de delikatessen.

Ya en la caja, rompí mi hucha/cerdito frente a la empleada y saqué el montón de 👍👍ME GUSTA que había ido atesorando en las redes sociales.

Me dijo que aquello no era una forma de pago aceptable. 

¿Cómo, que toda aquella muestra de empatía y afecto y solidaridad que representaban los emoticonos no repercutía en la mejora de mi precaria calidad de vida? 

Me cogí un mosqueo...




sábado, 15 de enero de 2022

GANAS... (nuevo guiño a Hulme)


Pound tenía sus Cantos;

Xenius, sus Glosarios;

y menda (mucho menos leído, casi un fantasma) va dejando sus deposiciones 

en blogs como éste o en la web sombrilínea:

la cosa es dar rienda suelta a las ganas de escribir

para después apretar la cincha y condensar lo escrito...


Desde los Maristas de Chamberí (hará ya más de cincuenta años)

no uso de plumín y tintero.

Si hoy volviese a ello, el tintero, indudablemente,

sólo podría ser un frasco de Bovril

(concentración, ante todo concentración).




sábado, 1 de enero de 2022

PRAGMATICA SANCION (perogrulladas sobre la necesidad)



China somos todos (todos los que somos China, se entiende)...


No hay oro, lo que hay es tiempo (y, de éste, cada vez menos).


Cuanto más cerca se está de la indigencia, más ajeno se siente lo gratuito...


Nunca hay puntadas sin hilo en el tapiz de bisontes...






miércoles, 15 de diciembre de 2021

RETARDED LOVE (seconda puntata)



El colmo del amor, para mi corazón retardado, es yacer con alguien que, como antídoto de la eterna sensación de orfandad, por calorcito y por inyectarme un poco de optimismo, me incite a ese sueño que cada noche se me hace más esquivo... O sea, un horizonte (y, por lo tanto, inalcanzable).




CODA/REMACHE DESCARNADAMENTE TENEBRISTA:
más tantálico el horizonte si añadimos las fobias y cautelas provocadas por la pandemia, el uñero (justo en el pulgar donde el abuelo Cebolleta se albardaba con vendas la podagra) y la contumaz y persistente indigencia económica.
O sea, que soy ¿cómo decirlo? un "partido" de rechupete...

miércoles, 1 de diciembre de 2021

EL (difícil, por delicado) ARTE DE MIRAR ATRAS

 


Cuando fermentan (como esos arenques nórdicos que han de catarse con máscaras de gas -o como los compis de ruta de la macabra Alpha-), los recuerdos dejan de ser lo que eran y la nostalgia, abierta en canal, acaba por volverse un HORROR.


Me gusta mirar atrás desde la inextinguible frescura de Lo Intimo. Sin convenciones (cómicas convenciones) ni estereotipos. Que no me profanen, invadan o avasallen. Que no pretendan quitarme Lo Bailado.




viernes, 1 de octubre de 2021

LA AUTISTA DE HAMELIN



Nacarada y traslúcida, sus cabellos olían a cidra confitada y cada beso suyo (daba uno cada mitad de milenio) valía por mil. 




miércoles, 15 de septiembre de 2021

EN EL FONDO... (perogrulladas eXXXpaNYolas)



(este exhaustivo balance sobre los tristes destinos de Windham Lewis me ha decidido a deponer esta rumia que se centrifugaba desde hacía semanas en uno de mis estómagos mentales) 


 A veces (más frecuentes cada día que pasa) pienso que, en entornos tan bajunos como el nuestro (tan estragados de antiutopía y totalitarismo consensuado entre los que timan y los timados), sólo desde el ocio forzoso de jubiletas, desahuciados civiles, patatas calientes, venenos de taquilla, brujas repetidamente cazadas, etc, etc, elementos todos ellos marginados de cualquier NEGocio, se puede llegar al FONDO de las cosas sin tentaciones mixtificadoras de guardar la ropa, bienquedar, ponerse de perfil (o rebajarlo al máximo) sin olvidar el aún más vergonzoso recurso (balidos con pretensión de aullidos) a las falsas banderas de una sobreactuación tongada. Y, por ello, estudiar el FONDO de las cosas es algo inasequible a la mayoría que, dedicada a sus NEGocios, atiende más al espejismo nanoplacista de lo particular (el ir A LO SUYO) que a la amplia perspectiva desde la que saber realmente dónde se está. 

De ahí que los grandes momentos de catarsis regeneradora se produzcan cuando la proporción entre la obstinación NEGociante y la ociosidad como trágala se hace más y más pareja. Y, así, el FONDO de las cosas se transmuta, tacita a tacita, de arcano a perogrullada.



miércoles, 1 de septiembre de 2021

YO, PINTOR DE BISONTES (elucubración testamentaria)

 

Desde que tengo uso de impulso creativo (desde aquellos dibujos de coches y dinosaurios con que comencé a expresarme en mi más lejana niñez a las deyecciones/desahogos que hoy cuelgo en Internet, pasando por todo lo volcado en canciones, artículos, lecturas por radio, narrativa y poemitas) jamás he pensado en términos de ejercicio de estilo, de posteridad, de FIN, sino, como el inquilino de Altamira, en clave mágica, instrumental, como MEDIO (arma, herramienta, palanca, poción de amor o terapia) vinculado al presente (un presente largo, con prospectiva, eso sí, sin excesos nanoplacistas, pero siempre para ser asumido desde el más acá, sin ambiciones trasmundanas -que, en mi caso, están más vinculadas a la satisfacción sismográfica, agorera, del profeta anónimo cuyas visiones se van imponiendo, que no a cualquier delirio de ser recordado-).


Yo, que sólo conduzco en sueños (y coches pequeños), me he pasado la vida al volante de mis creaciones. Claro que como en un circuito de coches de choque... Porque no siempre se logra el bisonte que se pintó previamente en el muro de nuestras intenciones.