"¿Volver? ¿Para qué volver,
para volver a engañarme?
De España no quiero más
que sus piedras y sus árboles:
su tierra, su mar, su cielo,
con su luz y con su aire.
De los españoles, ¡ay!
lo que quiero es no acordarme
Ni de unos ni de otros:
los de ahora y los de antes.
Que unos y otros, si vuelvo,
volverán a traicionarme:
unos, porque tienen miedo,
y otros, porque son cobardes.
No. De españoles no quiero
volver a saber de nadie.
Que la soledad de España
mi corazón sí la sabe.
¿Volver? ¿Para qué volver,
si vuelvo a mis soledades?"
para volver a engañarme?
De España no quiero más
que sus piedras y sus árboles:
su tierra, su mar, su cielo,
con su luz y con su aire.
De los españoles, ¡ay!
lo que quiero es no acordarme
Ni de unos ni de otros:
los de ahora y los de antes.
Que unos y otros, si vuelvo,
volverán a traicionarme:
unos, porque tienen miedo,
y otros, porque son cobardes.
No. De españoles no quiero
volver a saber de nadie.
Que la soledad de España
mi corazón sí la sabe.
¿Volver? ¿Para qué volver,
si vuelvo a mis soledades?"
Qué impremeditada y exactísima metáfora suponen estos versos del recuerdo que me dejó ese ventenio perdido (1978 - 1998) por los callejones sin salida del mundillo nacional español...
"Detrás de un patriota hay siempre un comerciante."
(JOSE BERGAMIN)







