lunes, 2 de febrero de 2009

¿PARA CUANDO UN OSCAR HONORIFICO A ED WOOD?



O a William Castle, director de cine con alma de feriante.
Supongo que una de las diferencias entre lo nuestro y los USA es que allí saben usar a los directores de serie z como materia/abono para que otros creadores de muy superior nivel siembren, a través del sublimado tamiz de sus semblanzas, un cine más logrado como Arte y como Entretenimiento. Pero, a la hora de premiar, siempre hay unos Antioscar previos a la fastuosa ceremonia donde el cine más ínfimo es valorado como se merece, sin perder los papeles ni caer en boutades hiperbólicas y llamando al pan, pan y a la mierda, pues eso, mierda.

No es lo mismo el grand guignol de Aldrich con Crawford y Davis que lo que hizo Castle con la primera en STRAIT-JACKET. La profundidad de matices y la intensidad de ¿QUE FUE DE BABY JANE? y CANCION DE CUNA PARA UN CADAVER se vuelve plana exhibición de susto y tentetieso (empezando por el careto hórrido de Joan Crawford en un personaje acartonado, a años-luz del que había hecho dos años antes con Aldrich).

Como no es lo mismo la realidad de la paupérrima obra del auténtico Ed Wood (uno de los mejores momentos de Stephen King en su ensayo DANZA MACABRA es la indignada mención al triste final de Bela Lugosi exprimido por la freaksploitation woodiana) y la visión idílica y jovial que nos ofrece Tim Burton en su logrado ejercicio de lírica pajera.

Personalmente, sólo he visto los siguientes títulos de Jesús Franco (de quien, por cierto, heredé el apartado de correos que tengo desde el 81 y al que me llegaban en los primeros meses unas cuantas fotos de jamonas en deshabillé -entre ellas, alguna que otra azafata del 1,2, 3- y de algún guaperas pecholobo ofreciendo sus carnales currículos para lo que fuese menester): VUELO AL INFIERNO, DRACULA, una carcelaria de mujeres (17 MUJERES o algo por el estilo -me daba igual el número, podían haber sido 57 por lo tostón-), una de terror que pasaba como en un pueblo manchego o extremeño (si la memoria no me falla, perseguían a María Perschy por la noche durante mucho rato) y una cosa de espías ambientada en el Magreb cuyo nombre ni recuerdo. Sólo logré ver entera DRACULA porque fue en el cine Quevedo e iba con unos familiares. Las demás, vistas por tv (por lo general, en canales locales), me invitaron a la huida zapeante prácticamente desde la segunda media hora.

El cine de Jesús Franco ya no es que sea sórdido (que lo es -como visitar un puticlub de carretera comarcal por Las Hurdes-), es que además me abuuuurre. Puedo aguantar las obsesiones polanskianas/mansonianas de un Eloy de la Iglesia (EL TECHO DE CRISTAL, JUEGOS DE AMOR PROHIBIDOS, LA SEMANA DEL ASESINO, UNA GOTA DE SANGRE PARA MORIR AMANDO...) o de un Claudio Guerín (LA CAMPANA DEL INFIERNO) o de un Romero Marchent (EL CLAN DE LOS NAZARENOS) y en todo ello saco, al menos, una tarde entretenida, con un mínimo nivel de perversidad y de truculencia que en el páramo imaginativo y mecanicista del tío Jess no hallo ni por asomo. No veo mucha diferencia entre JF y el venerable Ignacio F. Iquino (cuya producción de los últimos años -erotismo tardofranquista- se revisó a paladas en la primera etapa de Antena 3 -sí, cuando Martín Ferrand, Fedeguico y toda la pesca-). El mismo tufo a proxenetismo en envase cinematográfico. Claro que el tío Jess cayó en gracia a los de MONDO BRUTTO, Jordi Costa y demás apóstoles carpetovetónicos de la Psicotrónica y el señor Iquino pues no, lo mismo por su bigotillo recortado y sus gafas negras.

En cuanto a las tareas más serias de JF, su labor de pespunte y recuperación del DON QUIJOTE wellesiano me parece una auténtica afrenta al genio logrando lo imposible en un trabajo de Welles. Esto es, volverlo mate y plúmbeo.

Sólo una vez me ha conmovido este hombre. Como actor en EL EXTRAÑO VIAJE (qué gran presencia perdida para atmósferas muy ulteriores de esperpéntico onirismo -EL MILAGRO DE P. TINTO, AQUEL RITMILLO, MAMA ES BOBA...-).

Supongo que el Goya honorífico de este año es el más oportuno para retratar, más que al presunto homenajeado (que -¡chapeau!- al menos tuvo la lucidez de recalcar que no se consideraba merecedor del goyesco y pesado cabezón), a una corte barroca sedienta de freaks donde la Cultura hace tiempo que se despidió en provecho de la Psicotrónica. Ya sólo queda (¡a que lo hacen! ¡a que alguien lo está pensando ya!) que la RAE nombre académico a título póstumo a Alvaro Retana (aunque no debería ser tan irónico: como personaje y como elucubrador de perversiones, don Alvaro tendría más sentido en esa institución que el airgam boy de Pérez Reverte y su narrativa histórica de probeta).

Por cierto, ¿para cuándo un Goya a Mariano Ozores? Si al tío Jess ya lo ninguneó la Miró, también se ensañó con don Mariano y considero a éste mejor director (y, desde luego, bastante más imaginativo) que el ahora galardonado.

7 comentarios:

Los ojos sin rostro dijo...

¡Qué razón tienes! Cuánto hemos tenido que aguantar con la lamentable reivindicación de lo psicotrónico. Infumables bodrios que no había por donde cogerlos: Killer Barbys, del premiado estajanovista; las MIERDAS de Ed Wood -qué demoledora la distancia que Burton establece entre su película y las ineptitudes de este, aunque sea involuntaria, que lo dudo-, y en fin, mierdas de todo tipo, italianas, japonesas, you name it.

Hace tiempo que me rebelé contra esa línea de razonamiento que pretende hacernos ver no se qué ocultos significados metafísicos y "reinversiones del gusto dominante" en lo que es, simple y llanamente, mierda. Como bien dices, al pan pan y al vino, vino.

Dicho lo cual, tampoco me importa en absoluto que le den el premio(porque es que no tengo nada contra él, aunque su cine me parezca feo, infracultural y soporífero). Pero vamos, que no me vendan la burra.

el zurdo dijo...

Yo soy un gran degustador de cultura de masas, desde Jardiel a la Escuela Bruguera o la Marvel o la narrativa de Stephen King pasando por mucho cine de serie b (que con el tiempo se revalúa -ahí la comedia italiana de los 60 que crece día a día en carisma y fuerza frente a obras de Antonioni o Rossellini que el tiempo está tratando fatal-), y no desde el prisma del coleccionista pajero sino dándole el mismo peso en cuanto a impacto intelectual y sentimental que puedo darle a Nietzsche, Jünger, Ortega o Foucault. Pero no todo lo criticado en su momento por la progresía pedante y sectaria (ahora, mira por dónde, aliada de los psicotrónicos en sus aquelarres contraculturales -en el sentido literal del término, o sea, de odiar la Cultura-) es bueno per se: yo estoy en completo desacuerdo con la Miró en ningunear económicamente a Ozores pero no tanto, ni mucho menos, con respecto al tío Jess.
Otra cosa es que se tome la biografía bastante extrema de este sujeto para desarrollar una película muy superior a la obra del biografiado, siguiendo las pautas de ED WOOD o de MATINEE: para un biopic sobre Jesús Franco se me ocurre un cineasta experto en sordideces, Agustín Vilallonga, quien, por cierto, en su TRAS EL CRISTAL utilizó para el nazi en pulmón de acero a ese actor tan de serie b y z, usado entre otros por JF en algún momento, Günter Meisner.

Gaucho Divino dijo...

Bueno, debo decir que no estoy del todo de acuerdo...
Pero vayamos al principio.

Los premios Goya, además de ser una auténtica perogrullada como todos sabemos, poseen ya un error nominal. No se puede otorgar premios "cinematográficos" en nombre de Goya.
La pintura y el cine no tienen nada que ver, creo, salvo en muy contadas excepciones (Brando inspirándose en la carnosa obra de Bacon para su papelón en "El último tango en París" y la correcta utilización de pinturas del genial Francis en la intro, con el asfixiante e hipnótico saxo de Barbieri de fondo, por ejemplo).

Soy de los que siguen pensando que el cine es rara vez un arte. De todas maneras Kleinito podrá aportar mucha más luz y datos que yo al respecto.

¿Qué narices pinta-nunca mejor dicho- Don Francisco de Goya y Lucientes junto a Pe, Poya Toledo, Aburrenábar, Juan Diego Bottox, Náusea Nimri, Plúmbeo Médem y demás elementos?

No creo que en Holanda existan unos premios Vermeer al mejor cine dutch o en Italia unos Premios Caravaggio... La cosa ya empezó bastante mal.
Si abundase más la cultura se podrían haber rescatado, para bautizar estos insufribles premios, a ilustres cinematógrafos del pasado como Segundo de Chomón o Edgar Neville, entre muchos otros. Más que nada para rescatarlos del olvido.

Por otro lado hay que tener en cuenta, señores, que el cine español (que existió como industria, como "fábrica de sueños", que tuvo su propio star system, sus malditos, etc) lleva la friolera de 30 años en coma profundo.

De vez en cuando se dan indicios de vida (la interesante "Tasio" (1984) de Armendáriz, la ya citada por Maese Zurdman "El milagro de P.Tinto" (1998) del hoy reconocido Fesser, la inolvidable "El crack" (1981) de-el hoy irreconocible-Garci...) pero lo cierto es que tras "Arrebato" (1979) de Iván Zulueta, la industria nacional no ha fabricado nada a su altura. Ni lo hará.

Dos datos interesantes respecto a esto último. La siempre megamoderna-en su intención-revista Rock de Lux, la elige hace dos años como mejor película española de la historia, según las votaciones de lectores y periodistas; por esas mismas fechas se celebra en Madrid un ciclo de cine de la Movida (dirigido por el errático pero encantador Jorge Berlanga) y la noche de la proyección de "Arrebato" hay largas colas-de gente muy joven-para verla.

Sinceramente yo no perdería el tiempo con el actual panorama: patético, trasnochado, previsible, mediocre, sin rumbo, de vergüenza ajena (sólo hay que ver portada y reportaje central de "El País Semanal" del pasado domingo, repleto de caraduras y absolutamente sin ideas.

Espero que el público-que disfruta más con cualquier tópica pero sincera producción yanqui, consciente que al menos le va a entrener, no a estomagar-les siga castigando como se merecen.
Es más, confío mucho en los espectadores.
Se estima que en unos cinco años como máximo habrán desaparecido la mayoría de los cines de nuestra piel de toro. Y me alegro.
Los cinéfagos volveremos a nuestras cavernas.

Y una última cuestión...
No sean tan duros con el tío Jess.
Doy fe que he visto algunas suyas realmente memorables. Como "Justine" (1969) con insólito reparto: Jack Palance (inspirador de la nariz zurda), Romina Power (!), Mercedes McCambridge o Klaus Kinski, que interpreta al propio Marqués de Sade. O la deliciosa "Eugenie", protagonizada por la bella y malograda Soledad Miranda.
Y tantas otras: ese homenaje al terror clásico que es "Gritos en la noche" (1961), muy adelamtada a su tiempo pues apenás se hacían horror movies por aquí...

Un tipo como él, que afirma que "el cine que no es de género es una mierda" ya me parece digno de admiración. Pocos pueden presumir de haber rodado cine negro, wetern, terror, pop, cine X (no olviden que fue de los primeros en adentrarse en en terreno hard) y muchos otros géneros-o subgéneros-así como haber compuesto sus propias bandas sonoras (nada que envidiar a los ritmos de jazz funkeado y free que exportaban los italianos y copiaban los teutones).

No digo que sea equiparable a Roger Corman, pero creo que es lo más parecido que tenemos.

Evidentemente la Academia le contempla como un simple freak al que conviene reivindicar para ganar votos de un sector cada vez más revival (y supongo que escéptico con la basurama del presente). Si Paul Naschy es un héroe, ¿por qué no lo va a ser el tío Jess?. Su familia ya dio un cineasta serio-por cierto, sobrino suyo-como fue Ricardo Franco.

Por supuesto su material de los 80s o 90s (como la vomitiva "Killer Barbys"; pero, ¿qué esperan de un filme en el que aparecen Santiago Segura y Carlos Subterfuge?) es de pasar página.

Pensando en los más morbosos, diré que Lina Romay (su esposa) cuando empezó a rodar cine X junto a él, era una deliciosa lolita ninfomaníaca. Y las pelis eróticas de encargo que le financió el productor alemán Erwin C.Dietrich en los 70s, no están nada pero que nada mal...

Sólo exigo un poco de jodido respeto para este pequeño gran hombre.

el zurdo dijo...

Tendré en cuenta tu planteamiento y trataré de acercarme (supongo que por Internet se podrán ver) a esos títulos que dices y que, si conocía de oídas, nunca los había catado.
Me reafirmo en el tufo a puticlub que encuentro en lo visto de su cine y en lo mucho que me aburrí.
Si llego a ver alguna vez algo del tío Jess que me haga sentir cómodo, os lo haré saber con presteza.
Y, vale, puede considerársele el Roger Corman ibérico pero todavía espero ser sobrecogido por JF como lo fui por RC en EL HOMBRE CON RAYOS X EN LOS OJOS, en la primera versión de BONNIE & CLYDE (más feroz que la estilizada de Arthur Penn -aunque éste claramente se basó en el troquel de Dorothy Provine cuando eligió a Faye Dunaway para el papel-), en alguna que otra adaptación de Poe o en BLOODY MAMA.
Y también echo en falta, como diferencia bastante gorda entre uno y otro, que JF alumbrase toda una pléyade de discípulos como la de RC (Coppola, Scorsese, Demme, Nicholson, o el -a mi juicio, al menos- bastante más irregular Bogdanovich).
También te recuerdo que tu afición por el giallo italiano yo no la comparto y que, si me he aburrido con Franco, también lo he hecho con directores más reconocidos en su línea como Bava o Argento. En general, en ese plan truculento, me emocionan muy pocos (Aldrich, Polansky...). Y tampoco la Hammer (otra matriz para el cine frankista) me ha hecho estremecer ni una sola vez sino más bien me resulta un poco soporífera.
Sólo pido en películas que funden terror, desasosiego y erotismo que me sobrecojan a la par que me calientan. Lo que me produce Polanski con REPULSION y, de manera mucho más leve, pero como que también, Eloy de la Iglesia con JUEGOS DE AMOR PROHIBIDOS (mucho que ver en ello la acertadísima elección de sus mórbidos protagonistas, Inma de Santis, el efebo John Moulder Brown, el sex-symbol canalla Simón Andreu y el relamido y decadente Javier Escrivá).
Acabo de recordar otro titán de las truculencias serie b, Juan Luis Buñuel, quien, explotando el tremendismo refinadamente perverso de su papá en BELLE DE JOUR o TRISTANA, hizo dos morbideces serie b cuyo recuerdo no me desagrada, AU RENDEZ-VOUS DE LA MORT JOYEUSE y LA MUJER CON LAS BOTAS ROJAS.
No le pido al cine del tío Jess que me haga levitar como Polanski con REPULSION pero sí, por lo menos, que me regale ese cosquilleo menor de un De La Iglesia o de un Buñuel jr. Pero hasta ahora sólo he recibido caspa y tedio, un bolo de sordidez imposible de digerir, una sensación no muy diferente a la que también un cineasta antes fetiche mío como Bigas Luna me produjo con LAS EDADES DE LULU, película realizada con más medios y talento pero que encuentro, en su atmósfera, completamente en la línea de Jesús Franco.

Los ojos sin rostro dijo...

A ver, si os soy sincero nunca he sido un gran amante del cine, así en general. Me gusta, sí, incluso a veces disfruto viendo películas malas (no soy un "cinéfilo"). Pero jamás me ha fascinado hasta el punto en que puede fascinarle a un Zulueta o a un Jess Franco (supongo que ahí debe estar la clave de su compulsión extrema). Si es un arte o no, la verdad es que me da un poco igual -hace poco discutía con alguien acerca de lo mismo con los videojuegos, si son o serán arte o no, y era una cosa un poco estéril-. Pero coincido contigo en que el cine español está en coma profundo desde hace unos cuantos años, y la verdad es que no acabo de entender por qué (del todo).

Yo sólo quería decir que me molesta el discurso de Jordi Costa y afines en plan "reivindicación de la caspa". La caspa es caspa, no es preciso darle más vueltas.

Si me dices, Gaucho, que hay películas de este señor que valen la pena, te creo. Yo las que he visto me quitaron las ganas de volver a intentarlo con él, aunque es cierto que buena parte eran de los 80-90. Si son cosas en la línea gialla de los Argento y compañía (a los que tampoco tengo un aprecio particular; sólo me llamó la atención "El Síndrome de Stendhal", pero más por su hijita Asia que por otra cosa), pues va a ser difícil. Quizá empezando por Lina Romay...

De todas formas, el tío Jess me cae bien. Yo recuerdo una entrevista suya en la que casi cargaba contra sus propias películas, tachándolas de "malas" y "peores". Respeto todo lo que sea obsesión, y lo suyo, desde luego, es obsesión al cubo.

filomeno2006 dijo...

Mariano Ozores, un Grande

paisajescritos dijo...

En el curriculum de la directora de la Academia creo que hay mínimo un par de guiones para J. Franco.